sábado, 22 de octubre de 2016

Los recolectores de basura: Un modelo sobre la ideología y cultura moderna a partir de las aportaciones de John B. Thompson Por Brenda Yanelly Rosales Mendoza

El presente ensayo pretende dar un acercamiento a dos de las propuestas analíticas; 

-Partiendo de la idea principal de John B. Thompson sobre la “Ideología y cultura moderna”  como forma de reproducción social.

-Así como abordar a James C. Scott sobre los discursos ocultos en diferentes contextos, pero en particular mi interés se  basa   más que nada en el discurso oculto de los dominados, claro, sin dejar a un lado a quien ejerce el poder, aquellos denominados los "dominadores".

Me interesa aquí contextualizar la problemática en la cual yo quiero profundizar.  Primero que nada mis actores sociales son los recolectores de basura que se encargan de recorrer diariamente las colonias de Jiutepec, Morelos en los camiones compactadores de residuos, es decir, mi interés se basa en  describir cómo estos actores se insertan en dicha actividad de recolección, y de esta manera, explicar cuáles son sus condiciones de trabajo a partir de sus experiencias laborales, así como todo el proceso que implica o se encuentra  detrás de la recolección de basura.



Fue desde mediados de la década de los ochenta, que en América Latina se ha evidenciado el aumento del desempleo,  la desregulación de las relaciones laborales y  la disminución de la protección del trabajo, así como el desarrollo tecnológico,  el cual  se encuentra estrechamente asociado a crear un modelo o ideología de consumo, siendo estas una de las causas más importantes para el incremento de residuos en las ciudades con grandes aglomeraciones de personas. 

John B. Thompson (2006) explica que han existido diversas maneras, las cuales han intentado incorporar el concepto de ideología a una noción mucho más amplia, en relación con la naturaleza y el desarrollo de las sociedades industriales modernas, a lo cual el autor lo llama “El gran relato de la transformación cultural”.

De esta manera, el autor John B. Thompson (2006:112) plantea que:

“La ideología se entiende como una clase particular de sistema de creencias característico de la edad moderna”

De esta manera la ideología se conceptúa como un conjunto de valores de creencias que se producen y difunden  por medio de órganos del Estado, y que a su vez sirven para seguir perpetuando o reproduciendo el orden social, y así asegurar la adhesión de los individuos. 

De este modo no encontramos  inmersos en una sociedad de consumo, la cual se encuentra permeada por diversos mecanismos, entre ellos las instituciones de comunicación masiva, y que precisamente han formado parte fundamental para seguir reproduciendo diversos discursos entre ellos la del ser consumidor, a lo cual Zygmunt Bauman, (1999) explica que ser consumidor, es usar las cosas, comerlas, vestirse con ellas, utilizarlas para jugar y, en general, satisfacer a través de ellas nuestras necesidades,  deseos y su satisfacción.



Esto ha provocado que se genere todo un modelo del “buen consumidor” y la corta vida de los objetos, ha generado que cada vez más se genere aquello denominado como “basura” para unos y “tesoro”para otros, que no obstante Sabina Dimarco (2007) afirma que estas personas que se dedican  a la recolección de basura ocupan un lugar social fundamental en la sociedad, cuyo objeto de trabajo son productos considerados residuales por la mayoría de los habitantes de la ciudad, pero son estos actores quienes les adjudican un nuevo uso o valor.

Desigualdad, una forma de exclusión 

De esta manera el Estado se ha encargado de  buscar estrategias para gestionar los residuos, lo cual trajo consigo una actividad exclusiva de recuperación de basura, que se ha convertido en  una de las tantas estrategias de supervivencia para sectores urbanos dentro de un contexto de pobreza y desigualdad, para ello y de acuerdo a las aportaciones expuestas por Luis Reygadas (2004), el cual afirma que la desigualdad se re-produce en las relaciones sociales, puesto que es a partir de estas relaciones que se ponen en acción y se entablan en relaciones de poder,cuyos resultados no se pueden predecir considerando a los sujetos desde una perspectiva aislada. 



Las desigualdades tienen que ver con las relaciones de poder, en diversos planos, en el cual la desigualdad implica diversos factores, entre ellos, las diferencias de ingresos, de calidad de vida, de status, de grados de libertad, o de acceso al poder, ya que hay sectores sociales que están favorecidos en casi todos los espacios antes mencionados, y otros no. 

Esto nos habla de relaciones asimétricas de acceso no solo a recursos sino también de espacios concretos.

No obstante, el recolector de basura se encuentra en una posición subordinada, ya que su actividad implica una fuerte estigmatización por parte de la sociedad, o por un cierto sector. Es decir, se crea todo un imaginario de las personas que se dedican a la recolección de basura, a la cual se le juzga debido a su aspecto físico, social, económico.

Por otro lado y de acuerdo a lo dicho anteriormente, nos encontramos ante un grupo de personas las cuales buscan un espacio de trabajo en el cual se muestra a un discurso oculto a través de las aportaciones ya hechas por James C. Scott (2007),ya que se  crea una conducta fuera de la escena, es decir fuera de la mirada de los detentadores de poder, el cual se encuentra constituida por manifestaciones lingüísticas, gestuales y prácticas que tergiversan el discurso público. Lo que se dice frente al poder y a sus espaldas.

En esta cuestión los discursos ocultos se producen en función de públicos diferentes y en circunstancias diversas. Como sucede cuando se encuentran entre compañeros, ellos generan una serie de señas o lenguaje que a ellos les funcionan dependiendo el contexto en el cual se encuentren, ya que estos actores se reivindican en espacios de trabajo en donde se pueden expresar de manera “libre”, tanto dentro de su grupo doméstico, o en las redes que se tejen en su trayectoria de recolección cuando van en los camiones con sus otros compañeros.  

De acuerdo a esto y a través de mi observación me he percatado de que se suele invisibilizar a estas personas que se dedican a la recolección de basura, y fuera de que si exista una carga estigmatizada ante tal actividad, el discurso oculto colectivo como afirma Jame C. Scott (2007) toma fuerza debido a la posición de clases común, lazos sociales y que efectivamente tiene un peso importante cuando sistemáticamente la ofensa afecta a toda una clase social o comunidad se convierte en un producto cultural colectivo. 

Es decir, son Pulsaciones colectivas y contenidas ante diversas situaciones de dominación, es aquí que yo cuestiono ¿cómo estas personas que se dedican a la recolección de basura hacen frente ante tal situación, o contexto de desigualdad, y de dominación?

La teoría general de la reproducción social organizada y resguardada ideológicamente por el Estado 

De acuerdo a John B. Thompson (2006) la teoría responde a la identificación del mecanismo que aseguran la reproducción de las relaciones sociales existentes. 

1.- “La reproducción de las relaciones sociales, requiere no sólo la reproducción de las condiciones materiales de la vida social, (alimentación, viviendo, maquinaria, etc.),sino también la reproducción de valores y creencias compartidas de manera colectiva”. John B. Thompson (2006:129)

De acuerdo a este primer punto, la hipótesis que yo planteo es que es probable que los recolectores de basura, fuera de tener un ingreso económico que les permite la subsistencias, y cubre sus necesidades básicas, (con básicas me refiero a la de alimentación, vestido, y de vivienda, que en este caso responde a cuestiones materiales), pero por otro lado estos actores cuentan con un conjunto de redes sociales que les permiten crear diversas estrategias en el desarrollo de su vida y de la actividad misma, que entendidas holísticamente explican su capacidad de agencia, de creatividad, y de valores compartidos con los miembros de sus unidades domésticas, o precisamente de sus compañeros de trabajo, los cuales hacen frente a la estigmatización con la que su trabajo es calificado por la sociedad. 

2.-“Alguno de los valores y las creencias compartidas de manera colectiva constituyen los elementos de una ideología dominante que, al ser difundida en toda sociedad, asegura la adhesión de los individuos al orden social” John B. Thompson (2006:129)

De esta manera a lo largo de mi proyecto planteo que existe un modelo laboral que ha afectado a diversos actores, de acuerdo a un contexto a partir de la década de 1980 es que se han generaron diversos cambios en América Latina, entre ellos el modelo neoliberal, el cual trajo como consecuencias un mercado de trabajo en el cual las relaciones laborales se vieron afectadas por la flexibilización, la precarización laboral, la desregulación de las relaciones laborales y  la disminución de la protección del trabajo, en el cual no solo afectó  a los recolectores de basura, sino que proviene de una condición que actualmente se puede acoplar a cualquier actividad. 

De  esta manera el trabajo se ha intentado definir a través de diversas instituciones entre ellas  la OIT  (1996) se han encargado de homogeneizar esta categoría afirmando que el trabajo,es el conjunto de actividades humanas, remuneradas o no, que producen bienes o servicios en una economía, o que satisfacen las necesidades de una comunidad o proveen los medios de sustento necesarios para los individuos. 

Pero debido a esta gran diversidad de actividades que existen y que por el contrario Catharine  Good (2005:5) lo define de la siguiente manera:

“El trabajo incluye todas las actividades necesarias para la producción material pero no las privilegia y tequitl (o trabajo) abarca también a acciones tan diversas como las siguientes: hablar a otros, dar consejos, persuadir o convencer; compartir conocimientos, enseñar algo a otro; curar, hacer ofrendas, rezar; cantar, bailar, tocar música”. 

De esta manera el tequitl es un concepto utilizado por los nahuas para referirse a todo uso de energía humana, sea de índole espiritual, física, intelectual, y emocional para realizar un propósito específico. 

Es aquí donde nos podemos dar cuenta de que existe una  variedad de conceptualización de acuerdo a la categoría “trabajo” que si bien puede ser entendido a partir de diversas corrientes, existe un modelo hegemónico el cual el trabajo solo implica la producción de bienes o servicios para una económica global.  

Y de acuerdo con James  C. Scott ( 2007) es que existen discursos públicos que permiten la dominación y subordinación, que aparentemente son legítimos y funcionan de diversas formas dependiendo el contexto. 

3-. "La producción y difusión de la ideología dominante es una de las tareas del Estado, de funcionarios de éste o de determinados organismo. Al llevar a cabo tal tarea, el Estado actúa en aras de los intereses a largo plazo, de la clase o las clases que más se benefician con las relaciones sociales existentes; es decir, actúan en aras de los interés a largo plazo de la clase o las clases dominantes”  John B. Thompson (2006:129)

Es así que actualmente se presenta una realidad con bastantes contradicciones, como sucede con los recolectores de basura, ya que al existir un discurso empresarial en que se habla de la responsabilidad social, seguridad social, bienestar social, la realidad nos muestra otra, es aquí donde se desarrollan crecientes prácticas, y que de acuerdo con esto, yo utilizo la categoría de precariedad laboral, la cual entendida es una condición  que se encuentra presente  para aquellos que transgreden o no cumplen con la  norma del considerado “empleo” 

Pero entonces, ¿Qué entendemos por precariedad laboral?  

Con respecto a esto, podemos encontrarnos con las condiciones precarias de aquellos recolectores, que fue hasta la década de los ochenta como afirma Robert Castell (2013) que se vive una reconfiguración en las prácticas laborales, siendo la precariedad laboral una nueva forma de acceso a la economía, a la productividad y  las prestaciones sociales. 



De acuerdo con esto diversos autores se han dado a la tarea de encontrar las categorías específicas que ayuden a describir las transformaciones que ha sufrido la sociedad, y el papel que ha jugado el trabajo dentro de ellas,  tales  como (Guadarrama Rocío,et al. 2012: 217)   sintetizan de la siguiente manera:

 “Los empleos precarios son aquellos de corto horizonte temporal o en los cuales el riesgo de perder el empleo es alto. Debe incluirse aquí el trabajo irregular, en la medida que existe incertidumbre sobre su disponibilidad continua. 

Cuanto menos controle el trabajador individual o su representación colectiva las condiciones de trabajo, los salarios o el ritmo de trabajo, el empleo es más inseguro. 

La protección social contemplada por las leyes, por las organizaciones colectivas y las prácticas consuetudinarias, es crucial. Tanto la protección referida al acceso a los beneficios de la seguridad social (cobertura de accidentes, pensiones, desempleo, seguros) como la protección contra la discriminación y el despido injusto.” 

Concibo el trabajo precario como  aquel en el cual prevalece  la inestabilidad, la ilegalidad, y desprotección, que si bien se trata de una  condición la cual se remite a la inseguridad en el empleo, bajos salarios, disminución de derechos laborales, dependencia personal respecto al empleador, malas condiciones de trabajo, y ausencia de reconocimiento profesional.  

No obstante  John B. Thompson (2006) considera a diversas instituciones del Estado como los medios por los cuales se produce y se difunde una ideología dominante, y por los cuales se asegura tanto la reproducción de las relaciones de producción, y la reproducción de individuos como sujetos que se encuentran sometidos a diversas estructuras que hacen prevalecer un orden. 


CONCLUSION

En conclusión,  dicha propuesta abre nuevas formas de comprender las condiciones de trabajo en las cuales se encuentran inmiscuidos los recolectores de basura, por lo cual nos muestra un panorama diferente de análisis, pero sobretodo  nos queda claro que existe un modelo hegemónico en una sociedad que permiten que se siga reproduciendo la desigualdad, las cuales provienen de un discurso político y de poder de las clases dominantes hacia las clases dominadas. 

Sin embargo creo prudente mencionar que no precisamente los recolectores de basura son sujetos pasivos, sin negar claro, que se encuentran dentro de una estructura económica, pero que son actores en constante búsqueda de reivindicación en su trabajo, a través de diversas estrategias, entre ellas las redes sociales, o su capacidad de agencia para hacer  frente a este modelo neoliberal. 

Bibliografía 

Bauman Zygmunt . (1999) “Trabajo, consumismo y nuevos pobres” España Gedisa.

Castell Robert, et al (2013) Individuación, precariedad, ¿Desinstitucionalización del presente? Buenos Aires, Paidós. 

Dimarco Sabina (2007)  ¿Podremos mirar más allá de la basura? Raneros, cirujas y cartoneros: historias detrás de la basura Papeles del CEIC, núm. 2, septiembre. CEIC. España

Good Eshelman, Catharine (2005) Ejes conceptuales entre los nahuas de Guerrero: Expresión de un fenomenológico mesoamericano. Estudios de Cultura Náhuatl UNAM. Vol. 36. Pp. 87-113.

Reygadas Luis (2004) “Las redes de la desigualdad: un enfoque multidimensional” Política y cultura, num 22. Pp. 7-25 Universidad Autónoma Metropolitana

Scott James (2007) “Los dominados y el arte de la resistencia” Discursos ocultos. México. Ediciones Era. 

Thompson John (2006) “Ideología y cultura moderna” Teoría critica social en la era de la comunicación. México Universidad Autónoma Metropolitana. 

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