La lección es esta:
Cuando el interlocutor es ignorante el merolico intentará aplicar la máxima:
“Dato mata relato”.
En mi curso de Metodología de la Investigación, puse a la clase este video de la presidenta de México, la cual en su conferencia matutina intenta salir de la crisis de los narco-políticos ¡presumiendo encuestas!
Al muy estilo de los que participan en la política mexicana; Claudia Sheinbaum Pardo, intenta DEFENDERSE, ATACAR Y ARGUMENTAR SU VERDAD CON ENCUESTAS:
Y también está la contraparte:
Los medios de comunicación también contraatacan a la mandataria con la sopa de su propio chocolate:
Imagínense que asaltan a Aracely, la cual vive en la alcaldía Iztapalapa. Ella inmediatamente después va a quejarse con la alcaldesa de esa demarcación.
Supongamos que la delegada saliera a atender a la afectada, pero con el siguiente argumento:
“Sí, Aracely, te asaltaron; pero las encuestas arrojan que 1 de cada 10 habitantes en Iztapalapa es víctima de robo; 1 de cada 10 iztapalapeños se siente inseguro aquí; por lo tanto: tu caso es excepcional.”
Este parece ser un caso exagerado: la máxima encargada de la administración pública ante una ciudadana que no tiene el poder de las encuestas en su mano. Que no puede comprobar sí “los números mienten” o no.
Pero hay algo que la afectada tiene que no entra en la retórica de las encuestas, ella tiene su experiencia de vida como única prueba. Prueba que es real, que nadie puede refutar.
“¡Así se ejerce la política hoy en día!”, le dije a mis alumnos. Lección aprendida.
Fue el caso del líder del PRI, Alejandro Moreno, quien se presentó en el programa de radio (y televisión) “Ciro Gómez Leyva por la Mañana”. Ahí el líder partidista sacó, al muy estilo “debate presidencial”, todo tipo de gráficas que lo posicionaban como uno de los mejores líderes de partidos políticos en la actualidad.
Cacareando una encuesta que según lo colocaba como uno de los representantes de los partidos políticos más conocidos y más queridos por el pueblo, Alejandro Moreno fue a presentar gráficas más que argumentos.
Hacemos énfasis en el video desde el minuto 17:10, porque el líder del PRI se saborea y se llena la boca con los números que, según él, están a su favor:
No es de a gratis que “la estafa maestra” (1) se allá operado desde las universidades públicas, porque usando éstas el desvío de recursos se opera sin levantar sospechas.
Otra truculenta verdad fue lo que documentó el politólogo Agustín Laje en su libro “Globalismo”. Y es que “las universidades tienen su precio”.
Laje aseguró que algunos millonarios, bajo la máscara del altruismo, han “regalado” millones de dólares a estos centros educativos, ¿a cambio de qué?, pues de que las universidades enseñen a sus pupilos lo que el empresariado necesita para sus intereses.
Es así como el ciudadano común del siglo pasado hojeó el periódico y leyó:
“Científicos de la universidad de Harvard han descubierto que tal medicamento nos es dañino; que tal comida siempre sí es buena para la salud, no como habían asegurado algunos; y que las hormigas sí tienen chichis.”
Las universidades lanzan los datos a la sociedad, pero son los medios los que median el mensaje.
Entonces los números, las gráficas, las investigaciones “son cartas” que todos sacamos para argumentar a favor o en contra. Son la base de una verdad que deseamos defender a toda costa.
La investigación cuantitativa “le da la razón” a los políticos, favorece a una marca, sugestiona a compradores y a votantes. Dicen algunos: “no hace falta salir a sufragar, total, ¡la elección ya está ganada!”
Esta técnica de sugestión para los consumidores se trata de crear una falsa sensación de que un producto se está vendiéndose y que en un par de días éste escaseará. Los compradores no quieren sentirse excluidos de esta falsa moda y corren a las tiendas de autoservicio a adquirir el producto en cuestión. Esto lo vemos cada año en la tienda Costco con las Roscas de Reyes.
Para concluir, es un negocio la metodología cuantitativa y seguirá por muchas décadas más mientras allá un público-objetivo que crea en las encuestas.
En México y en todo el mundo seguirán existiendo las casas encuestadoras tratando de medir la opinión, percepción y preferencias de voto o compra; y siempre vendiendo los resultados a los mismo que se han beneficiado siempre.
Fue Publicada el 5 de septiembre de 2017.
La investigación desenredó un sistema de 128 empresas fantasma a través de las cuales el Gobierno Federal Mexicano desvió más de 400 millones de dólares a través de una red de desvíos de dinero que involucró a 11 dependencias del Estado, ocho universidades públicas, diversas empresas privadas y más de 50 servidores públicos de distintos niveles de gobierno.






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