En “23 000 Vidas” lloramos toda la película. Y es que todavía existen jóvenes idealistas, soñadores diseminados por el mundo.
“Ingenuo, poco realista, no cambiaras el mundo”, le dijeron a Lukas el protagonista de esta historia.
“El mundo debe cambiar, pero alguien debe actuar.” Respondió el también fundador de “Juventud al Rescate”.
La historia es conmovedora porque en todos los 112 minutos vemos a un grupo de estudiantes que decidieron no quedarse de brazos cruzados mientras miles de refugiados morían ahogados en el Mediterráneo en su intento por llegar a Europa.
Y cuando ni ellos se lo imaginan estos jóvenes idealistas lograron transformar esta mierda de realidad llamada vida en la que estamos inmersos. Sin ningún tipo de experiencia en salvamento marítimo, organizaron una campaña de recaudación y lograron que una pareja de millonarios les comprara un viejo barco en desuso al que llaman Iuventa.
Hay una metáfora en la película:
Cuando un rescatista se lanza por un náufrago que no sabe nadar, se debe tomar distancia, no abalanzarse sobre el rescatado porque su misma desesperación podría ahogar al rescatista.
La lección es siempre la misma: la angustia y el miedo de una persona en el agua acaban por hundir al salvavidas. Así pasa con el altruismo si no está bien enfocado y planeado. Te pueden dañar si no estudias tus tácticas de rescate. Es más difícil hacer el bien que el mal.
Una frase que nos recuerda los riesgos del heroísmo idealista es: “el que se mete de redentor suele salir crucificado”.
“23 000 Vidas” nos recuerda:
1. Que todavía existen jóvenes idealistas sin la apatía de rendirse ante las aplastantes realidades de las que son testigos.
2. Que lo que anhelamos siempre es autopercibido de una forma en nuestra mente, pero cuando lo que imaginamos se materializa: la realidad puede ser aplastante.
3. Que el mal siempre acecha por lugares y momentos inimaginables.
4. Que los gobiernos en todos los continentes en el fondo no les interesa acabar con la migración desordenada.
5. Que la realidad es dura. Por eso algunos vivimos de y para los sueños.
Y claro que esta película encaja perfectamente con la agenda woke; los temas que a Netflix le interesan promover: LGBTTTI, inclusión, migración, tolerancia, xenofobia, etc.
Algunos aseguran que Europa está siendo destruida con la ideología del multiculturalismo, con un “caballo de troya” llamada migración africana, con un ataque por dentro de las células sociales detectado como migración musulmana. "23 000 vidas" pone el dedo en esas llagas.
Debemos ser realistas y subrayar que no es lo mismo pretender cambiar al mundo desde un país desarrollado como es Alemania que querer hacerlo desde el tercer mundo. Estos jóvenes lo lograron porque la economía de su país les dio y les da para eso.
La trama se vuelve también inspiración para los jóvenes tercermundistas que, a sus posibilidades, igualmente desean aportar algo a esta mierda de sociedad apacentada en el planeta.
Podemos tener esperanza: el mundo moderno posee una juventud romántica que cree podrá hacer un cambio, por lo menos, en una mínima parte.
Les pasa a los conductores de televisión, predicadores, docentes y políticos: cuando sólo tienen en su cabecita la preocupación de querer quedar bien con sus espectadores actúan y hablan falsamente, no son auténticos, se vuelven acartonados.
¿Será que la presidente de México tiene en el inconsciente el incidente de Enrique Peña Nieto con sus pares norteamericanos en Ottawa en el año 2016?
Un apretón de manos de los tres mandatarios que resultó en un momento de incomodidad y burla en las redes sociales. (1)
En la premiación de la Copa Mundial de la FIFA 2026, Claudia Sheinbaum se veía más preocupada por dar bien la mano a los jugadores que su cuerpo se volvió rígido.
Tener a Trump a lado no ha de ser fácil.
Como si fuera un militar poniéndose en posición de “firmes”; lo que comunicó el cuerpo de la mandataria fue preocupación; miedoa queningún seleccionado le fuera a dejar con el brazo estirado.
Pero pos... de cualquier forma pasó:
Sheinbaum, a lado de un Trump relajado y de un Infantino feliz, se veía tensa, rígida; como para decirle: “si ya estás ahí, ¡pues disfrútalo reina!
Ella sabe que cualquier error, cualquier movimiento puede convertirse rápidamente en un meme, por eso jamás pisó el Estadio Ciudad de México. En Estados Unidos, ella se creyó lejos de los abucheos de los fifís.
Y Cosas de la Vida:
Claudia felicitando a España y dándoles el oro;
¿y España? España medio que la peló, ¿no creen?
Claudia fue a Estados Unidos huyendo del abucheo, evitando el meme, pero el MEME de cualquier forma le llegó.
(1) Por días, el presidente Enrique Peña Nieto también fue la burla de los izquierdosos porque sus similares lo hicieron a un lado y ante las cámaras eso fue evidente.
Fuente:Reuters; citado en Infobae. (29 de junio 2026). "El incómodo apretón de manos de Enrique Peña Nieto con Barack Obama y Justin Trudeau". Infobae, México, Argentina.
Enseño a mis alumnos que las encuestas tienen poder. Intento concientizarlos que nos simples gráficas con números, sino la forma en la que políticos desean ganar debates y sustentar sus argumentos
La lección es esta:
Cuando el interlocutor es ignorante el merolico intentará aplicar la máxima:
“Dato mata relato”.
En mi curso de Metodología de la Investigación, puse a la clase este video de la presidenta de México, la cual en su conferencia matutina intenta salir de la crisis de los narco-políticos ¡presumiendo encuestas!
Al muy estilo de los que participan en la política mexicana; Claudia Sheinbaum Pardo, intenta DEFENDERSE, ATACAR Y ARGUMENTAR SU VERDAD CON ENCUESTAS:
Y también está la contraparte:
Los medios de comunicación también contraatacan a la mandataria con la sopa de su propio chocolate:
Los mandatarios intentan tener la razón con base en puras encuetas, y a los estudiantes les puse este ejemplo:
Imagínense que asaltan a Aracely, la cual vive en la alcaldía Iztapalapa. Ella inmediatamente después va a quejarse con la alcaldesa de esa demarcación.
Supongamos que la delegada saliera a atender a la afectada, pero con el siguiente argumento:
“Sí, Aracely, te asaltaron; pero las encuestas arrojan que 1 de cada 10 habitantes en Iztapalapa es víctima de robo; 1 de cada 10 iztapalapeños se siente inseguro aquí; por lo tanto: tu caso es excepcional.”
Esta es la manera en que la gobernante podría ganar el debate y “tener la razón”; y cuando no tenemos el contexto, los políticos nos quieren “vender verdades a medias”.
Este parece ser un caso exagerado: la máxima encargada de la administración pública ante una ciudadana que no tiene el poder de las encuestas en su mano. Que no puede comprobar sí “los números mienten” o no.
Pero hay algo que la afectada tiene que no entra en la retórica de las encuestas, ella tiene su experiencia de vida como única prueba. Prueba que es real, que nadie puede refutar.
“¡Así se ejerce la política hoy en día!”, le dije a mis alumnos. Lección aprendida.
La Metodología Cuantitativa es poderosa cuando cierto político, candidato, partido político, gobernante, mandatario o institución pública paga (o soborna) a las encuestadoras o agencias de investigación de mercado para que le entregue una investigación con números a su favor.
Fue el caso del líder del PRI, Alejandro Moreno, quien se presentó en el programa de radio (y televisión) “Ciro Gómez Leyva por la Mañana”. Ahí el líder partidista sacó, al muy estilo “debate presidencial”, todo tipo de gráficas que lo posicionaban como uno de los mejores líderes de partidos políticos en la actualidad.
Cacareando una encuesta que según lo colocaba como uno de los representantes de los partidos políticos más conocidos y más queridos por el pueblo, Alejandro Moreno fue a presentar gráficas más que argumentos.
Hacemos énfasis en el video desde el minuto 17:10, porque el líder del PRI se saborea y se llena la boca con los números que, según él, están a su favor:
Otra lección que aprendieron mis queridos alumnos fue que las universidades siempre saldrán rankeadas como una de las principales instituciones en las cuales la gente cree, respeta, confía, les tiene fe, cariño y admiración.
No es de a gratis que “la estafa maestra” (1) se allá operado desde las universidades públicas, porque usando éstas el desvío de recursos se opera sin levantar sospechas.
Otra truculenta verdad fue lo que documentó el politólogo Agustín Laje en su libro “Globalismo”. Y es que “las universidades tienen su precio”.
Laje aseguró que algunos millonarios, bajo la máscara del altruismo, han “regalado” millones de dólares a estos centros educativos, ¿a cambio de qué?, pues de que las universidades enseñen a sus pupilos lo que el empresariado necesita para sus intereses.
Y es que ocurre un fenómeno interesante: las universidades hacen investigación; luego hacen divulgación científica que llega los medios de comunicación masiva; estos medios hacen rebotar la información y por último llegan sus mensajes a la población como una verdad irrefutable.
Es así como el ciudadano común del siglo pasado hojeó el periódico y leyó:
“Científicos de la universidad de Harvard han descubierto que tal medicamento nos es dañino; que tal comida siempre sí es buena para la salud, no como habían asegurado algunos; y que las hormigas sí tienen chichis.”
Las universidades lanzan los datos a la sociedad, pero son los medios los que median el mensaje.
Entonces los números, las gráficas, las investigaciones “son cartas” que todos sacamos para argumentar a favor o en contra. Son la base de una verdad que deseamos defender a toda costa.
La investigación cuantitativa “le da la razón” a los políticos, favorece a una marca, sugestiona a compradores y a votantes. Dicen algunos: “no hace falta salir a sufragar, total, ¡la elección ya está ganada!”
Esta técnica de sugestión para los consumidores se trata de crear una falsa sensación de que un producto se está vendiéndose y que en un par de días éste escaseará. Los compradores no quieren sentirse excluidos de esta falsa moda y corren a las tiendas de autoservicio a adquirir el producto en cuestión. Esto lo vemos cada año en la tienda Costco con las Roscas de Reyes.
Para concluir, es un negocio la metodología cuantitativa y seguirá por muchas décadas más mientras allá un público-objetivo que crea en las encuestas.
En México y en todo el mundo seguirán existiendo las casas encuestadoras tratando de medir la opinión, percepción y preferencias de voto o compra; y siempre vendiendo los resultados a los mismo que se han beneficiado siempre.
(1)La Estafa Maestra es el nombre de una investigación periodística hecha por el portal de noticias de México Animal Político en asociación con la organización de la sociedad civil Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad.
Fue Publicada el 5 de septiembre de 2017.
La investigación desenredó un sistema de 128 empresas fantasma a través de las cuales el Gobierno Federal Mexicano desvió más de 400 millones de dólares a través de una red de desvíos de dinero que involucró a 11 dependencias del Estado, ocho universidades públicas, diversas empresas privadas y más de 50 servidores públicos de distintos niveles de gobierno.
¡Cómo cambió la vida! En el año 2004Pati Chapoy tenía a su cargo más de veinte producciones dentro de TV Azteca; ahora, lucha con todas sus fuerzas para que le dejen al aire una hora de su avejentado programa.
Los años maravillosos pasaron y la gente dejó de sintonizar Ventaneando. ¡Hasta una excolaboradora está prófuga de la justicia!
Para nosotros “el principio del fin” fue la salida de Atala Sarmiento, para otros la muerte de Daniel Bisogno, para algunos la salida de Mónica Garza y Aurora Valle; como sea, el programa ya no es lo que era.
Para el año 2000 era una emisión divertida, con ritmo; Garza, Valle y Bisogno hacían un periodismo intrépido. ¡Cómo olvidar la anécdota que tuvieron con la modelo Carmen Campuzano!, ¡cómo olvidar la investigación que hizo Laura Suárez al caso Trevi-Andrade!
De Ventaneando se desprendió el talento para hacer “El Ojo del Huracán”, “Historias Engarzadas”, “Con un nudo en la garganta” y “La Historia detrás del Mito”.
Todo eso se acabó.
Las relaciones interpersonales fueron el acabose de Ventaneando:
Pati, nada feminista, con todas las mujeres colaboradoras las TERMINÓ MORDIENDO. Chapoy desde el inicio no demostró buena relación con su productora Carmen Armendáriz.
Todas las mujeres excolaboradoras terminarían hablando de La Chapoy:
Martha Figueroa después terminaría confirmando la mugrosidad que existía dentro de las producciones del departamento de Espectáculos de TV Azteca, pues Figueroa se fue de ese canal echando pestes como también lo hizo el tal Ernesto Hernández Villegas; confirmando que Rosario Murrieta es el demonio asistente de la jefa.
Atala Sarmiento no tuvo que demostrar que no la dejaron despedirse como le hicieron con Juan José Origel; ahí está el video de último día y cómo fue ignorada.
Y Aurora Valle:
Y qué decir de lo que aseguró Gustavo Adolfo Infante acusando a su antiguo ídolo y tutora de practicar brujería.
La gente no quiere a la Chapoy y ahora odian al Tío Pedrito por sacar su verdadero yo.
Pero las demás colaboradoras no esconden su amargura. Linet Puente se convirtió en odiosa después de su divorcio. La tal Mónica Castañeda está peor que Sola, pues ha asegurado no tener simpatía por los niños y que se quedará sin ser madre.
Los ratings cada vez más a la baja. Si ya estaban en números bajos con su cambio de horario a la 1pm., ahora con el escándalo de Pedro Sola la gente ya no los quiere ni ver ni en pintura.
Si vamos a checar las redes sociales de Ventaneando. En Facebook todas las reacciones son de enojo😡 y comentarios exigiendo su salida del aire.
Ahora están pagando muy caro lo que ellos sembraron.
Con un dedo y soberbia señalaron los errores de los demás. Usaron el poder que en ese entonces tenía la televisión para desprestigiar y destruir carreras. Los conductores hicieron de la televisión abierta el mejor lugar para hacer bullying con constantes burlas, sarcasmos, críticas, enojos.
¡Cómo olvidar que destrozaron el proyecto de LA ACADEMIA! ¡CON TODO Y JOLETTE Y SU PRODUCTOR GEORGIO AREZU! Porque los intereses de la jefa así lo demandaban. La Chapoy estaba enemistada con el productor español que algún día transmitió en prime time dominical el programa “Tómbola”.
Y mientras los conductores que Pati Chapoy tenía a su lado haciéndole "el trabajo sucio”, ella daba clases de moral.
Hoy el bumerang de esos 30 años se les ha venido encima.
Los años los desenmascararon:
No son buenas personas. Llevan años peleándose entre ellos mismos. No son leales ni buenos amigos. No son amigos de los famosos, sólo los usan, y estos últimos a ellos.
La gente ya se cansó del programa que algún día consideró como el pionero de los espectáculos en México.
Ahora la gente no los sintoniza, no los quiere. El destino los alcanzó.
Queridos hermanos de todos los países que vinieron a México para el Mundial:
Espero de todo corazón que se la hayan pasado increíble. Y a quienes tuvieron alguna mala experiencia, en nombre de México y de los mexicanos de bien les ofrecemos una sincera disculpa.
He escuchado a algunas personas justificar ciertas conductas diciendo que “esa es nuestra cultura”: hacer ruido sin consideración, lanzar líquidos a los visitantes o incluso agredirlos verbal o físicamente. Quiero decirlo con toda claridad y sin rodeos: esa no es nuestra cultura.
La verdadera cultura mexicana es la de un pueblo hospitalario, amable, alegre, generoso y fraterno. Que algunos grupos de personas maleducadas, violentas, soberbias, arrogantes o irrespetuosas hayan actuado de esa manera no representa a México. No son la mayoría. Como bien dice el dicho, en la viña del Señor hay de todo, y eso sucede en todos los países. No podemos juzgar a una nación de más de 137 millones de habitantes por las acciones de unos cuantos.
En lo personal, me da muchísima pena y frustración cada vez que leo o veo una noticia sobre un visitante que fue maltratado en nuestro país. Y también me parte el alma saber que varios mexicanos perdieron la vida durante las celebraciones por los triunfos de nuestra selección.
Mi más sentido pésame a las familias de las víctimas. Cuentan con nuestras oraciones por el eterno descanso de nuestros hermanos mexicanos que fallecieron. Esto nunca debió haber pasado.
Me hubiera gustado que nuestra selección hubiera salido las veces que fueran necesarias para hacer un llamado a la calma, al respeto y a la hospitalidad hacia todos los visitantes. Tendrán sus razones por las que no lo hicieron, pero creo que habría sido un gesto muy valioso.
A todos los hermanos que se llevaron un mal sabor de boca, les pido perdón y espero que puedan regresar pronto a México para conocer el verdadero corazón de nuestro pueblo.
Y a mis hermanos mexicanos les hago un llamado: mostremos siempre lo mejor de nosotros. Seamos hospitalarios, amables, generosos, alegres, respetuosos y protectores con quienes nos visitan. Que cada extranjero que pise nuestra tierra regrese a su país diciendo que en México encontró un pueblo que lo recibió como a un hermano.
Cualquier conducta que no refleje esos valores no representa a México. Si en algún momento actuamos de otra manera, tengamos la humildad de reconocerlo, ofrecer una disculpa, corregir el rumbo y reconectarnos con nuestros valores y nuestras raíces.
Que Dios nos bendiga siempre y nos conceda la humildad de San Juan Diego para servir con amor, sencillez y respeto a todos nuestros hermanos.
¡Viva México!
(1) El texto original se encuentra en la cuenta oficial de Eduardo Verástegui en "X". El Abogado del Diablo lo retoma sólo para su difusión.