lunes, 18 de febrero de 2019
viernes, 15 de febrero de 2019
¿Qué tenemos hoy en nuestra afamada sección "La mañanera con Andrés" (conferencia matutina)? Por Diego Díaz
Las conferencias mañaneras del presidente, Andrés Mamuel López, me recuerdan a los exitosos programas de Televisa llamados talk shows.
Parece que todos los días AMLO y su equipo compiten con toda su gracia como si fueran los protagonistas de uno de los programas de alta influencia, calidad y aportación a la sociedad. (Sarcasmo)
Porque "la mañanera de AMLO" es un lugar de show, cómico, mágico musical; donde han desfilado continuamente (eso sí, uno por día) periodistas secuestrados, incógnitos, censurados y colados; Comisionados de la Mafia, representantes del Inombrable, niños reporteros y periodistas espurios; así como decenas de escurridizos que la seguridad del PALACIO NACIONAL parece no notar.
AMLO, parece Carmelita Salinas, y nos recuerda que modera al extraterrestre, al hombre lobo, a la mujer más pequeña de Ecatepec. Infiltrados contra él. Infiltrados a favor de él. Disfrazados contra él y disfrazados en contra de él. Diario manteniendo un ambiente fresco de sorpresas.
Nos quejábamos del anterior, ese que decía que la Biblia era su libro preferido, pero creo que AMLO se inspiró de más, invitando a ciegos y leprosos, ruidosos y ambiciosos, para después, según sus medios de información incluyentes, dejar CALLADOS a todos, dejar ATÓNITO al camuflajeado y nunca menos vistoso disfraz de vocero de Salinas.
Qué bello teatro melodramático nos regala el señor presidente cada mañana, donde frente a todos cura la corrupción, bastándole sólo la adoración de su seguidores.
AMLO diariamente aparece encerrado en su auto-ambiente eclesiástico faraónico que ha superado cualquier producción de Televisa.
Qué importa que nuestro actor principal a la fecha no cambie su guion "de yo contra la corrupción" cuando él y su gente ya son ese gobierno instalado.
Qué importa si el actorcito no sepa nada, lo amamos por que basta preguntar para luego ser inmediatamente callado o "puesto en nuestro lugar" ante su poder de convencimiento.
¡Grandioso momento de hartazgo que nos trajo atole gratis para todos!
Placebo de revolución social. A tragar hermanitos míos, lo lograron, gracias por darnos la responsabilidad de cargar con esto.
martes, 5 de febrero de 2019
La televisión ¿un objeto no pensado? Por Javier del Rey Morató (1)
La televisión uno de los símbolos de la modernidad y de la democracia de masas, es también compañera de nuestras soledades y testigo de nuestra vida cotidiana.
Pese a su edad (tiene más de medio siglo) pese a su omnipresencia en nuestras vidas, y pese a que todo el mundo la frecuenta (algunos más de lo que dicen), la televisión no es un objeto noble (2)
Pero, ¿es verdad que sigue siendo un objeto no pensado? Porque una cosa es que no tenga prestigio ante los intelectuales (que probablemente pasan varias horas del día devorando imágenes), y otra cosa es que no se haya teorizado sobre ella.
Se ha hecho, y no siempre con buena fortuna. Sobre ella se han acumulado estereotipos, discursos apocalípticos, elogios y críticas sin cuento, pero probablemente no un análisis de lo que es, de lo que hace con nosotros, y de lo que nosotros hacemos con ella.
La televisión es fundamentalmente imágenes y vínculo social, entretenimiento y espectáculo, muchedumbre de soledades arrojadas sobre la pequeña pantalla, evasión, nueva forma de ocio, pero también información y relación con los asuntos que interesan a la sociedad.
La televisión, como otros tantos productos del ocio y del espectáculo, se mueve en la lógica del mercado, con la obsesión por las audiencias, lo que justifica que se hable de la tiranía de las audiencias.
En efecto, se trata de una tiranía, porque aquellos que trabajan en la televisión lo hacen bajo su mandato: las audiencias son capaces de catapultar un programa a la cumbre del éxito, del dinero y de la fama, o de condenar a su presentador, tras dirigir un programa malogrado, que tuvo que ser retirado por falta de audiencia.
La televisión continúa siendo esencialmente un medio de comunicación de masas que entretiene e informa. Además, es un medio inseparable de un marco nacional, y su papel en el espacio público ha estado ligado a las identidades colectivas nacionales.
La televisión de todos los países (afirmó Dominique Wolton) más allá de sus evidentes semejanzas, constituye uno de los factores de identidad nacional, siendo ésta una de sus características esenciales: la televisión es un medio de comunicación generalista y nacional.
En Kansas, en Santiago de Chile, en Roma, en Berlín, en Madrid, en Lima, o en la Coruña se ve la misma película del Oeste, la misma comedia, el mismo cine de nazis y judíos, pero en cada emisora se proyecta la película con una banda sonora que reproduce y prestigia la lengua del país, lo cual consigue que Gari Cooper esté solo ante el peligro hablando español, italiano, alemán, gallego o catalán.
El mundo de la televisión generalista y nacional sigue existiendo, aunque en fechas recientes se han producido novedades interesantes: esa televisión coexiste hoy con la televisión por satélite, y con emisoras como la CNN (que no es una emisora nacional), con las televisoras temáticas, y con emisoras de carácter regional y local, como son todas las que han prosperado en España al abrigo del Estado de las autonomías.
En Kansas, en Santiago de Chile, en Roma, en Berlín, en Madrid, en Lima, o en la Coruña se ve la misma película del Oeste, la misma comedia, el mismo cine de nazis y judíos, pero en cada emisora se proyecta la película con una banda sonora que reproduce y prestigia la lengua del país, lo cual consigue que Gari Cooper esté solo ante el peligro hablando español, italiano, alemán, gallego o catalán.
El mundo de la televisión generalista y nacional sigue existiendo, aunque en fechas recientes se han producido novedades interesantes: esa televisión coexiste hoy con la televisión por satélite, y con emisoras como la CNN (que no es una emisora nacional), con las televisoras temáticas, y con emisoras de carácter regional y local, como son todas las que han prosperado en España al abrigo del Estado de las autonomías.
(1) Texto tomado del Libro:
Del Rey Morató, Javier. (1998) El Naufragio del Periodismo en la era de la televisión. Editorial Fragua, Madrid, España. pp. 35-37
(2) Wolton, Dominique. Elogio del Gran Público, Editorial Gedisa, Barcelona. 1995, p. 11.
Del Rey Morató, Javier. (1998) El Naufragio del Periodismo en la era de la televisión. Editorial Fragua, Madrid, España. pp. 35-37
(2) Wolton, Dominique. Elogio del Gran Público, Editorial Gedisa, Barcelona. 1995, p. 11.
jueves, 31 de enero de 2019
La Iglesia con los desfavorecidos en Venezuela, (Parte 1): del programa español "Perseguidos pero no Olvidados" de la Fundación Ayuda a la Iglesia Necesitada
Venezuela vive una profunda crisis política, social y económica que está causando al huida de miles de personas y los niveles de pobreza siguen aumentando.
El p. Daniel Ramírez, sacerdote de la diócesis venezolana de Barinas cuenta cómo la Iglesia está haciendo frente a esta crisis a través de proyectos de alimentos, medicamentos, apoyando a los más necesitados y denunciando los abusos del poder ostentado por Nicolás Maduro.
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