miércoles, 24 de mayo de 2017

"PROCESIÓN DEL SILENCIO" EN LA CIUDAD DE MÉXICO: UNA MIRADA ANTROPOLÓGICA Por Mayra Villanueva


La Procesión del Silencio es es un evento anual que conmemora la pasión y muerte de Cristo y a Nuestra Señora de la Soledad. Ocurre en la noche del Viernes Santo, empezando en los templos católicos y el recorrido sigue a través de las calles. 

Durante el evento se encuentran los sonidos de tambores y cornetas, pero ningún participante o espectador habla, de ahí su nombre. 

Es una de las celebraciones de Semana Santa más importante de México y en estados como San Luis Potosí, Guerrero; fue declarada parte del patrimonio cultural ante la UNESCO(1)

Como mexicano, vivir Semana Santa en los demás estados de la República (a lo que se le llama la provincia), es algo interesante, pero más aún es mirar desde una perspectiva antropológica los “Días Santos” en la Ciudad de México.

Según las estadísticas, la época del año en que las personas se acercan más a la Iglesia Católica es en los Viernes, Sábados y Domingos Santos, (o sea Semana Santa). La verdad, yo imaginaba que serían 25 y 31 de diciembre los más concurridos, esto por la superstición de cambio de año.


Es por nuestra curiosidad en la cultura que estuvimos en la “Procesión del Silencio” en la Colonia Roma, en específico en las calles de Puebla, Jalapa, Tabasco y por la avenida Álvaro Obregón.

La procesión media aproximadamente cien metros; la gente se podía ver desde las calles que desembocan en Álvaro Obregón hasta la calle de Puebla, (ya en los límites de la colonia Roma, para entrar a la Glorieta de los Insurgentes)

Los feligreses salieron de la Parroquia “Verbo Encarnado y La Sagrada Familia” (2). Llevaban cuatro carros tipo “desfile”, uno con el cuerpo de Jesucristo muerto, otro con la Virgen de los Dolores:



Las personas caminaron desde la Parroquia ubicada en la calle de Puebla número 144 y dieron la vuelta en la esquina de Orizaba, cruzaron Alvaro Obregon; siguieron cuatro cuadras más (Chihuahua, Guanajuato, Zacatecas, Querétaro) y dieron vuelta San Luis Potosí para regresar por la calle de Jalapa:



La procesión tuvo inicio a las 20:00 horas y terminó a las 21:30 del viernes 14 de abril de 2017.

Lo interesante del evento fue que la Ciudad de México, en este caso la Colonia Roma, siempre se asocia con lo más cosmopolita y caótico que puede ser “el mundo urbano” (si se me permite esta expresión). 

Y por consiguiente creemos que en esta gran ciudad la fe ha sido disminuida por los diversos "distractores" que la Modernidad siempre trae consigo. 

Pocos automovilistas tocaron el claxon al no poder pasar en semáforo en verde.
“¡Estamos en un día festivo!”, pensé; 
¡Estamos en vacaciones!, ¡come on, give me a break!,Dirían los gringos.

Este es un peregrinar y al mismo tiempo guardar un luto; su fin último es acompañar a María (la Virgen) en su camino al sepulcro con su hijo ya muerto. En esos "Días Santos" esto es lo más sentimental y profundo que uno puede “disfrutar” en todo el país, y por supuesto en el mundo.

Basta volver la mirada a la procesión más famosa de todo México en Taxco, Guerrero:

A las 16 horas del Viernes Santo cientos de fieles por voluntad propia se autoflagelan y caminan descalzos por las calles del pintoresco pueblo del estado de Guerrero. Si no has ido, debes de conocer esta tradición en algún momento, es gratis y sólo tienes que llegar a Taxco unos horas antes para que encuentres lugar donde estacionarte y puedas caminar junto a todos los devotos. (3) 

Volviendo a la procesión del Silencio que tuvo lugar el Viernes Santo (viernes 14 de abril 2017) en las calles de la  colonia Roma de la Ciudad de México:


Trataré de describir a los fieles que observé, pero ¡es como tratar de referirme a los habitantes de la Ciudad de México!:

Pobres, ricos, clase media, jóvenes, niños, adultos, personas con discapacidad, en sillas de ruedas, en bicicleta, adolescentes en patines, personas en indigencia, curiosos y alguno que otro turista, fueron los que caminaron por las calles capitalinas bajo la mirada de los que comían en los restaurantes, los que estaban de fiesta en los bares, y los que desde sus azoteas, ventanas, terrazas y balcones; miraban y tomaban video de la procesión.


Quiero ser muy descriptivo, espero lograrlo;

La sensación que se vivía ¡sí que era de pleno luto!, las personas entendieron muy bien que, como dice el título del evento católico, es en silencio y se debe guardar todo el respeto posible porque SU DIOS HA SIDO ASESINADO. 

Es difícil narrar “los sonidos que se vivían”, pero cuando la gente caminaba no se hacía ruido, sin embargo a lo lejos las personas sentían que “algo” o “alguienes” se acercaba(n), como una especie de masa, monstruo o tsunami (grande e impresionante) se acercaba a sus hogares.

Esa es la emoción que se vivía, y que es mi deber comunicar, siendo parte de los creyentes o no.

Ahora, vale la pena subrayar que tanto asistentes, como gente que a su paso se encontró con la procesión fueron lo más respetuosos posibles; hubo taxistas que entendieron rápidamente que “esperar en los altos en la colonia roma tardaría por lo menos media hora” y por eso se echaron en reversa, sin decir pío.

Los pocos bares que tenían música en sus locales fueron moderados en su volumen y realmente no había tanta gente como para que se escuchara “mucho desmadre”.

A veces uno recorre los estados de la República Mexicana y comprende que la tradición católica está muy viva. Pero se nos ha mal informado respecto a la Ciudad de México; se dice que es muy laica, que es la más avanzada del país, que tiene una sociedad muy cosmopolita y que la religión es cosa del pasado. ¡Grave error al afirmar lo anterior!

En la capital de México es donde encontramos atascada la Basílica de Guadalupe todos los fines de semana, cada 28 de mes vemos por las calles y transporte público jóvenes con su San Juditas Tadeo de bulto; Es el Centro Histórico donde existen cientos de capillas e iglesias que permanecen abiertas y en servicio los 365 días del año, y es increíble ver movimiento haya o no misas.

Por eso la Procesión del Silencio en la Colonia Roma de la Ciudad de México confirma que: 
La Iglesia Católica, la fe, la práctica religiosa están más vivas que nada en esta la Ciudad de Vanguardia, en la Ciudad de la Esperanza, en la Ciudad Perredista.


(1) Con información de UNESCO 2013

(2) La Parroquia "Verbo Encarnado y La Sagrada Familia" está ubicada en la calle de Puebla 144 en la colonia Roma, Delegación Cuauhtémoc de la Ciudad de México.

(3) Taxco se encuentra aproximadamente a dos horas de la ciudad de México y a 45 minutos de la ciudad de Cuernavaca.

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