lunes, 5 de enero de 2026

“AMOR DE OFICINA”: VA LA CRÍTICA Por Mayra Villanueva

Esta es una sitcom mexicana que bien puede considerarse una copia de “Mirreyes vs Godínez”.

Porque la trama es igual:

Dos equipos: uno de oficinistas, los otros juniors; los cuales compiten para ganar la gerencia de la empresa. En el caso de la cinta mexicana, se fabrican zapatos; en el caso de la serie de Netflix, es ropa interior. 

En “AMOR DE OFICINA” encontramos los mismos chistes de Mirreyes vs Godínez (pero en verdad funcionan de nuevo):

Que “hay que hacer coperacha” para el pastel del compañero cumpleañero. 

Que el empleado de RRHH es tan barbero que se pone exageradamente la camiseta (y el gafete) de la empresa. La serie, se volvió rápidamente #1 en el Top 10 de la plataforma roja.

TODO BASADO EN LO QUE LA EXITOSA PÁGINA DE FACEBOOK “Lo que callamos los Godínez” HA EXPUESTO.

Que eres un empleado de segunda cuando no te dan el sueldo justo. Que esperas con ansia el aguinaldo. Que sufres si no te pagan horas extras. Que protestas para tus adentros cuando no reconocen tu trabajo. 

Que no es tu día de suerte porque se descompuso el horno de microondas de la oficina. Que la vida no es la misma cuando no está abierto el comedor. Que se te cae el mundo cuando te remueven de área y de piso. 

Que no te sientes un empleado querido porque no se te otorga un lugar de estacionamiento. Que te quieres morir cuando el jefe te regaña, pero que el mejor día de tu vida, al estilo “En Busca de la Felicidad”, es cuando te llega el memorándum de que te han ascendido. 

Al fin de cuentas, las audiencias amamos ver:

Que las “hijas de papi” se enamoren del “naco godín”. Nos reímos cuando parodian a la recepcionista chismosa que vende Avon, Betterware y Andrea. Nos identificamos cuando vemos en televisión que la protagonista “no tienen quién le cuide a su hija” y la tiene que llevar a escondidas a la bodega.

Nos encanta vernos reflejados en pantalla cuando las relaciones entre empleados se vuelven desastrosas gracias a las traiciones, infidelidades, chismes y rivalidades en la oficina. 

Por estas historias, conocemos la forma en que negocian los CEO’s de los corporativos más importantes del país: a veces con hipocresía, blofeando, fanfarroneando o con cinismo. 

Esta comedia romántica pone a una Ana Layevka de segunda esposa de un canoso Alexis Ayala y a una Stephani Salas de amante. Lo crean o no, Salas demuestra que sabe actuar y sacar el papel que se le ponga.

Los escenarios son buenísimos. Vemos una empresa moderna de la Ciudad de México tal cual: no hay un acartonamiento de las atmosferas; las casas, bares, calles, autobuses y los interiores son reales.

Ana González Bello no es tan fea para ser Bety, pero tampoco es tan atractiva que sí empata con el estereotipo de una mujer mexicana que es madre soltera y desea salir de su clase media luchando por un puesto gerencial.

Diego Klein como Mateo está creíble; actúa sin exageración, lo suficientemente bien par estar trabajando un guion en tono de farsa y jamás llevarlo a lo ridículo. 

Si los espectadores notamos que los actores no saben llevar el ritmo, no entienden el color del formato y no saben cuál es el objetivo al cual nos quieren conducir los guionistas; simplemente provocarían sacarnos de la trama.  

“AMOR DE OFICINA” nos recordó a la icónica telenovela “Betty, La Fea”. 

¡Sorprende comprender cómo Betty, en su momento (1999) fue tan adelantada a su época!

“Después de todo, estamos hablando sobre romances laborales, diseño de modas y, por supuesto, todas las relaciones que se complican en una oficina o empresa.” (1)

Pues en las telenovelas mexicanas no nos habían presentado a los personajes “que trabajaran”. 

Sí, veíamos en Cuna de Lobos, en Valeria y Maximiliano, en la Usurpadora que los personajes ricos eran dueños de grandes consorcios y que de vez en cuando asistían a sus lugares de trabajo. 

Ahí los increpaban, ahí contestaban el teléfono, ahí hasta los mataban, pero jamás los veíamos realizando labores de oficina. Los conflictos laborales no eran parte de la trama. 

Gracias a la historia de Fernando Gaitán, estamos de acuerdo ya que los problemas dentro del ambiente laboral siempre traspasarán a las emociones de los oficinistas.

Estrenada la primera temporada por Netflix en este principio del 2026, los televidentes ¡exigimos una segunda tanda!

(1) Bouchot, Andrea. (2026). "¿'Amor de oficina' tendrá una segunda temporada? Esto dice Netflix". Chic Magazine. México. 
Encontrado en:
https://www.chicmagazine.com.mx/personajes/amor-de-oficina-temporada-2-que-dice-netflix-y-cuando-saldria

(2) ¿De qué trata “Amor de oficina”?

"Amor de oficina" es una comedia romántica ambientada en una empresa de ropa interior, un escenario que sirve como excusa perfecta para hablar de ambición, poder, chismes laborales y relaciones que nunca deberían cruzar ciertos límites… pero lo hacen.

La historia gira alrededor de Graciela, interpretada por Ana González Bello, una empleada brillante, ambiciosa y con años de esfuerzo detrás. Su objetivo es claro: convertirse en CEO. El problema aparece cuando entra en juego Mateo, el hijo del jefe, carismático, privilegiado y con un vínculo sentimental secreto con ella que complica todo.

Alexis Ayala interpreta a Don Enrique, el patriarca que se niega a heredar la empresa “por apellido” y decide someter a todos a una competencia interna. Su presencia añade tensión, humor y una crítica directa a las viejas dinámicas de poder.

No hay comentarios:

Publicar un comentario