En las radiodifusoras de los demás estados hoy se pueden escuchar tremendas barbaridades, pues la mayoría de los locutores están al aire porque “no hay de otra”, “porque es lo menos pior” o porque son amigos del gerente.
Nos vienen a la cabeza algunas estaciones:EXA en Cuernavaca, Radio Lobo de Puebla, Los 40 principales en Querétaro, Super Stereo 96 en La Paz, BCS. y Radio Fórmula en Villahermosa.
La payola (pagar para que se programe una canción muchas veces) existe, y se da también en las radiodifusoras de pueblo. Este soborno se inventó en la otrora Distrito Federal y como vicio se contagió a las diferentes ciudades de México; y es que las disqueras comenzaron esta mala práctica con base en billetazos a directivos y programadores.
Así, los radioescuchas eran sugestionados, pues si un cantante sonaba muchas veces a lo largo del día era señal de que su melodía era exitosa y por consecuencia contagiosa.
Hoy, cualquier hijo de vecino paga “por el espacio” radioeléctrico como Pei Garza. Hoy se compran tiempos no importando la empresa, sea chica o se grande; transmita en un poblado pequeño o en las grandes capitales.
En la provincia mexicana es tan chistoso, como deprimente, oír a cualquier ignorante metido a la cabina que con el poder de un micrófono suelta muchas estupideces. Existen sus excepciones, pero la tendencia es que fuera del Valle de México los estándares de calidad de locutores, operadores, directores y administrativos están por los suelos, como lo está la nómina.




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