El uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) en México y el mundo se transformó cuanti y cualitativamente.
De
igual forma, los migrantes y no migrantes entraron en estas nuevas dinámicas
para comunicarse entre sí.
Desde antes,
muchos de ellos ya utilizaban los medios de comunicación tradicionales como:
periódicos, revistas, radio o televisión y los utilizaban para informarse,
entretenerse y vincularse con su comunidad de origen.
El suceso de las nuevas
tecnologías de la información “les permitió expandir esas actividades
comunicativas en una escala global”. (Melella y Perret, 2016).
Cecilia
Melella y Gimena Perret del Instituto Multidisciplinario de Historia
y Ciencias Humanas de la Universidad del Zulia en Venezuela, en su artículo,
“Uso de la Internet en contextos migratorios. Una aproximación a su estudio”,
nos dicen que:
Las TIC, y el uso de la
Internet, resultan recursos fructuosos a la hora de establecer, reconfigurar o
recrear redes/lazos/vínculos sociales (virtuales) dentro de cada colectivo
migratorio, ya sea con el origen, en el destino y con la diáspora.
En este contexto de nuevas
preguntas al fenómeno migratorio, comienza a explorarse la vinculación entre
las Tecnologías de información y Comunicación (TIC), en particular el uso de la
Internet con los procesos migratorios, como una línea de investigación novedosa
en el resto del mundo, y por ende el lugar que tienen en su vida y en la
experiencia del desplazamiento que permite, entre otras cosas, una complejización
de la mirada de las ciencias sociales acerca de los procesos migratorios
contemporáneos. (Melella
y Perret, 2016)
En
esta investigación nos dimos cuenta que el uso de páginas web y en específico
la red social Facebook, por ejemplo, ha logrado que los que residen en
Nueva York tengan continua comunicación (directa o indirecta) con los que se
quedaron a radicar en el municipio de Hueyapan, pero, para las autoras, es el
teléfono el medio de comunicación que prefieren los migrantes para comunicarse,
porque es este dispositivo el que permite una comunicación multi-canal,
omnidireccional, relativamente barata y moderna:
Dentro del término TIC se
concentran distintos tipos de dispositivos. Algunos de estos, son denominados
como tradicionales, tales como el correo postal, el telégrafo o el teléfono,
han facilitado históricamente el contacto en la distancia entre las personas.
Muchos
dispositivos coexisten con otros más novedosos, consecuencia de un proceso
complejo de innovación, que se ha diversificado en nuevas formas como la
Internet, los e-mails, el chat, Skype, los teléfonos celulares, entre otros.
Sin embargo, a pesar de esta diversificación de dispositivos, investigaciones
recientes muestran que el teléfono resulta el primer artefacto tecnológico
utilizado por los migrantes para conectarse con sus familias. (Melella y Perret,
2016)
El segundo dispositivo (medio) que según Melella y Perret prefieren los migrantes es la Internet: “desde la World Wide Web pueden contactarse con su núcleo familiar, buscar información, participar y crear Webs, conectarse con sus connacionales en cualquier parte del mundo.” (Melella y Perret, 2016)
No
obstante, debemos tener en cuenta que en pleno 2022, que parece que en algunos
lugares del mundo se cuenta con acceso ilimitado al ciberespacio, todavía la
brecha digital y el grado de conectividad que reportó la CEPAL en el año 2013,
se descubrió que en América Latina sólo el 40% de la población era usuaria de
Internet. (Melella y Perret, 2016)
Sin
ser éste un “análisis de contenido” muy riguroso, ni una etnografía de entornos
virtuales; quisimos ver cuáles son los usos sociales que los migrantes y sus
familiares están haciendo de internet.
Así mismo no dejar de lado las formas de
sociabilidad que promueve el uso de estas tecnologías, ya que esta se da a
partir de las múltiples formas de interacción social desarrolladas por los
migrantes y sus familiares “en la búsqueda por trascender la barrera de la
distancia y evitar así, que se rompan o deterioren los diferentes tipos de
vínculos.” (Melella y Perret, 2016)
Entendemos
que en la actualidad internet fomenta el fenómeno de formación de “comunidades
virtuales” y “redes electrónicas comunitarias”; es deber de otra investigación
“el preguntarse por las razones de su formación, por sus potencialidades y sus
límites o dificultades”. (Melella y Perret, 2016).
La web no sólo es una
herramienta que permite acortar las distancias, sino también es “un espacio
social donde las relaciones previas a la migración se hacen presentes o pueden
potencialmente hacerlo”. (Melella y Perret, 2016).
Las “nuevas tecnologías” han
permitido mantener más fluidos los círculos afectivos y relativizar la ruptura
causada por la lejanía. De igual forma, han potenciado la conformación de una
doble presencia o presencia conectada: la física (o real) y la imaginada (o
virtual), la de estar aquí y allá, así como participar en la comunidad
de origen y en la de destino. (Melella y Perret, 2016)
Fue
así que pudimos observar que en este milenio el fenómeno migratorio puede parecer
el mismo, pero no las herramientas de comunicación con la que cuentan hoy en
día los migrantes mexicanos asentados en Estados Unidos y sus familiares que se
quedaron en sus lugares de origen, ya que estos dos sectores poseen un amplio abanico
de “opciones comunicativas” con una acceso fácil y más barato al que tenían a
mediados del siglo XX.
Sobre todo
del lado estadounidense, al ser Estados Unidos uno de los primeros países en implementar
lugares de acceso gratuito a internet, planes telefónicos accesibles de acuerdo
al ingreso mensual salarial de los trabajadores; se visualiza que la diversidad
de tecnologías de la comunicación como celulares inteligentes y chats de
mensajería instantánea logra que, en algunas ocasiones el proceso migratorio
sea menos doloroso, o si no, es indudable que existe un incremento mayoritario
(en cantidad y calidad) y de fácil comunicación de la que podía haberse visto en
las décadas de los 70, 80 y 90 del siglo pasado.
Como
se ha documentado, el club “New York-Hueyapan en Marcha” tiene una página
oficial en la red social Facebook con 2,375 seguidores, (hasta el
momento de esta investigación). El club morelense utiliza esta plataforma para
que los miembros del club, migrantes y no migrantes, puedan ver en “sus muros” los
movimientos y actividades como sean posibles.
En
“New York-Hueyapan en marcha” (https://www.facebook.com/New-York-Hueyapan-En-Marcha-165296366977774/)
hemos visualizado avisos, convocatorias y llamados:
Ya sea
para eventos musicales, para avisar sobre la muerte de un migrante y dónde será
velado, como convocatorias a vacunarse contra el Covid-19, buscar a un
desaparecido o invitación a recaudar fondos para los damnificados del sismo del
2017; así como campañas de vacunación para perros y gatos o las
comitivas para las “Fiestas Patronales”, como la de “San Antonio Alpanocan” en
el año 2022, hasta transmisiones en directo desde los municipios vecinos de Tetela
del Volcán. (“New York-Hueyapan en marcha”. [Grupo de Facebook] Recuperado el 7
de julio del 2022 de https://www.facebook.com/New-York-Hueyapan-En-Marcha-165296366977774/).
Foto:
“Campaña de vacunación antirrábica, este sábado 28 de mayo”
Fuente: Página oficial de Facebook
“New-York Hueyapan en Marcha”. (2022)
Encontrado en: https://www.facebook.com/photo/?fbid=151777730706891&set=a.143908188160512
Fecha de consulta: 19 de febrero 2022.
Hemos
visto también que el club de migrantes morelenses intenta pasmar informaciones
que, sin ser rigurosamente periodísticas, los administradores de la página
tratan de mostrar con un trato menos banal o superfluo.
Y es
que los inmigrantes morelenses en Nueva York no cortan afectiva ni comunicativamente
con su tierra natal, por lo cual, la posibilidad de leer (en tiempo real) la
prensa local de Morelos o la de México o las mismas páginas de Facebook de
otros clubes de migrantes mexicanos, “de cada colectividad emitida en la
sociedad receptora, conectan aún más el aquí y el allá y fortalecen el
paradigma del transnacionalismo”. (Melella y Perret, 2016).
Tanto
seguidores como administradores de las redes sociales del club morelense “New
York-Hueyapan en marcha, han aprendido la lógica que les imponen la red social
Facebook, por ejemplo, en el uso de hashtags o en el posteo de notas
que ellos rescatan, reproducen o ellos mismos emiten por su propia cuenta.
En una era donde se dice
que “una imagen vale más que mil palabras”, el uso de imágenes subidas a las
redes sociales se da gracias a que hoy en día cualquier persona que posea un
“teléfono inteligente” puede tomar una fotografía en cualquier parte de mundo y
ser expuesta a ese mismo mundo instantáneamente.
Al
analizar diversos portales o blogs de comunidades de migrantes ecuatorianos y
mexicanos Cecilia Melella y Gimena Perret (2016) observaron “que estos
se apoyan en una diversidad de símbolos e íconos identitarios locales (como
poner a disposición para sus visitantes recetas de platos nacionales o letras
de canciones populares) y que al hacerlo recrean el sentido de pertenencia a su
comunidad en el lugar de residencia actual” (Melella y Perret, 2016). A esto
las autoras lo denominaron: “nostalgia restauradora” (Melella y Perret, 2016),
porque “posibilitan una resignificación de la nostalgia por el país de origen”.
(Melella y Perret, 2016).
Es
así, que “los migrantes han encontrado en las nuevas tecnologías un medio
apropiado que les permite mantener vínculos ‘activos’ y ‘dinámicos’ entre sus
miembros dispersos por el mundo y respecto de su país de origen”. (Melella y
Perret, 2016).
Resulta
interesante ver cómo los que migran viven la distancia y el encuentro con sus
seres queridos de manera diferente dependiendo de la presencia o ausencia de
las tecnologías.
Cecilia
Melella y Gimena Perret destacan que los migrantes con los que ha
trabajado plantean de qué modo la inmediatez o instantaneidad de la
comunicación que posibilita internet hace sentir que la distancia que los
separa no es tan grande. “La instantaneidad, la rapidez en la comunicación,
hacen que la distancia y el tiempo no sean barreras que condicionen el
encuentro: están cerca (o así se sienten) a pesar de estar lejos”.
Para
las autoras, el uso de las nuevas tecnologías le permite a los migrantes
recrear, fortalecer y alimentar el sentido/sentimiento de pertenencia a la
comunidad de origen, y de este modo:
Internet se puede ver como
un espacio para la participación política y la formación de lazos comunitarios,
y también, la web puede ser un espacio, un lugar para la reflexión sobre la
experiencia migratoria donde los migrantes desarrollan estrategias discursivas
e identificatorias que referencian a cada grupo, fortaleciendo muchas veces, la
formación de lazos comunitarios y la participación política:
La presencia y uso de las
nuevas tecnologías de la información vendría a ser uno de los elementos
centrales que tornaría imposible seguir con el tradicional análisis del
fenómeno migratorio según el esquema de:
partida/viaje-llegada/integración/aculturación de la población movilizada, tal
como se desarrolló anteriormente. (Melella y Perret, 2016).
NOTA:
Fuente:
Melella, Cecila y Gimena Perret. (2016). "Uso de la Internet en contextos migratorios. Una aproximación a su estudio". Revista Venezolana de Información, Tecnología y Conocimiento, vol. 13, núm. 2, 2016. Universidad del Zulia, Venezuela.
Encontrado en: https://www.redalyc.org/journal/823/82349540005/html/